Mente nueva, camino viejo
MENTE NUEVA, CAMINO VIEJO Pensé que en mi peregrinar cristiano conocía bastante, por no decir demasiado. Pero me equivoqué – nuevamente. Es más cuando miro hacia atrás me doy cuenta que mi conocimiento de lo eterno era miserable, al menos más que ahora. Pensar que los caminos que Dios muestra son tan misteriosos, tan profundos, tan sublimes, tan hermosos. Y pensar que para mí – en este momento- es algo nuevo, algo no descubierto, algo escondido. Y lo más dramático es que aquello siempre ha estado ahí. Como que de pronto me doy cuenta que este camino tiene tanta riqueza y felicidad, y cuando pienso aquello, me doy cuenta que en los años anteriores no he hecho otra cosa que perder el tiempo. ¡Cuántos tesoros y maravillas escondidas en esta ruta! Mas mi transitar por esta ruta era indiferente. Me asombra el saber que esta maravilla siempre estuvo ahí…pero no lo había visto, comprendido, ni oído. ¿Camino nuevo? No, nunca, jamás. Por el contrario, es un camino viejo… Y s...