Mente nueva, camino viejo


MENTE NUEVA, CAMINO VIEJO
Pensé que en mi peregrinar cristiano conocía bastante, por no decir demasiado. Pero me equivoqué – nuevamente. Es más cuando miro hacia atrás me doy cuenta que mi conocimiento de lo eterno era miserable, al menos más que ahora.
Pensar que los caminos que Dios muestra son tan misteriosos, tan profundos, tan sublimes, tan hermosos. Y pensar que para mí – en este momento- es algo nuevo, algo no descubierto, algo escondido. Y lo más dramático es que aquello siempre ha estado ahí.

Como que de pronto me doy cuenta que este camino tiene tanta riqueza y felicidad, y cuando pienso aquello, me doy cuenta que en los años anteriores no he hecho otra cosa que perder el tiempo.
¡Cuántos tesoros y maravillas escondidas en esta ruta!
Mas mi transitar por esta ruta era indiferente. Me asombra el saber que esta maravilla siempre estuvo ahí…pero no lo había visto, comprendido, ni oído.
¿Camino nuevo? No, nunca, jamás. Por el contrario, es un camino viejo…
Y solo los aventureros, valientes y esforzados lo hallaron. Pero me pregunto ¿Cuántos han conocido verdaderamente este camino?
Mi mente se ha abierto, mi horizonte se ha expandido. Ahora todo tiene un nuevo aire, una nueva motivación, una nueva luz. Y en este nuevo conocer, siento que aun no asimilo ni la milésima parte.
Me espanta saber que Dios tiene una gran riqueza, un gran tesoro, para los que le buscan…pero de veras.
¿Cuánto tiempo perdido? ¡Desorientado y confuso!
Creo estar viviendo lo que un día le escribí a un buen amigo (...): ¡Encontré la entrada al jardín memorable y hermoso! 
Y en la pura entrada he quedado asombrado… ¿con cuantas maravillas he de encontrarme?
¡Dios no tiene migajas, el tiene la masa, la sustancia, la fuente!
Pero qué asombrado he quedado al saber que esta gran abundancia y bendición, está reservada para algunos…para los que la buscan.
En este pequeño periplo de apenas dos meses, he entendido cosas que en años no pude entenderlas. Romanos 12 se está haciendo un realidad en mi vida…estoy siendo transformado…siento el cambio…
¡Me estoy volviendo loco o he entrado en un proceso de transformación!
Quiero entregar mi vida a la causa divina. Esperar y depender de él ¡cosa bastante difícil!
(...)
Tantos anhelos, tantas ansias, tantos deseos…pero qué basura me siento cuando estos ocupan mi corazón.
A veces la ansias me consumen. ¡Cómo hacer para vivir de tal modo que solo dependa de Dios!
Mi futuro, mi meta, mis objetivos, están en sus manos.
¿Cómo lidiar con la carga académica y administrativa para no pasar a llevar la carga fundamental?
¡Solo en ti esperaré! No quiero hacer nada por medio de mis impulsos carnales, no!
Quiero ser dirigido por esa nube que guió a aquel pueblo rebelde a Canaán.
¡Si tu presencia no ha de ir conmigo, no me saques! No me moveré solo, esperaré en ti.
¿Cómo ser la ayuda y soporte que debiera ser? Cómo ser el apoyo para el cual fui encomendado. ¡Cómo ser la luz y sal para lo cual fui ungido! Miserable de mi, miserable de mi
Deseo ser aquella oveja que conoce la voz de su pastor y le sigue. ¿Cuántas veces en mi terquedad no sigo a mi pastor?
Hay una oveja rebelde, muy rebelde, mi corazón tiende a traicionarme, a engañarme y a confundirme. ¡Pero no puedo ceder ni transar!
Me he empeñado en ser fiel a la causa divina. ¿Estaría dispuesto a dejarlo todo? ¿por qué aún no? ¿Qué es lo que me ata a este mundo? ¿Amor, dinero, progreso?
Cuando veo que mi maestro decía que no debemos afanarnos ni estar en ansiedad…soy derrumbado por mi fragilidad.
Señor ¿Qué quieres de mí? ¡No en este año, sino en esta vida!
Aquí estoy, en tu voluntad, en tu tiempo, en tu soberanía.
¿Cuántos soldados han quedado en la vera del camino? Verdaderamente muchas veces no sé quién está a mi lado…
Pero oro a mi Padre celestial para que me ayude a seguir adelante.
¡Alguien debe levantar la bandera! ¡La enseña debe seguir tremolando!
¡Señor ayúdame en esta velada, y en este camino viejo, pero que hoy lo veo con una mente nueva!

Camino viejo, transitado y vapuleado.
Camino viejo, escondido y reservado.
Camino viejo, encontrado y maravilloso.
Camino viejo, camino puro, camino eterno.
Nunca cambiaste, yo no te conocía.
Nunca mutaste, no te comprendía.
Nunca pereciste, era yo el que no vivía.
Comino viejo, camino santo, camino eterno.
Que nunca me separe de ni a diestra ni a siniestra de tus vereda.
De tus veredas santas, marcadas por las huellas del Cordero.
Quien murió para darme una mente nueva y para que llegue a los cielos en este camino viejo.


02/19

Comentarios

Entradas populares de este blog

Reflexión del Silencio

El regreso

El Faro ¿providencia o coincidencia?