Reflexión del Silencio
25 de marzo de 2020 ¿Será que nos ha tocado vivir la última jornada? ¿Será que nos ha tocado presenciar el inicio del ocaso de la iglesia militante? Pero ¿Dónde quedan los sueños? ¿Dónde quedan todas las metas por las cuales hemos luchado arduamente? ¿Dónde quedan los premios que nos faltan por alcanzar? ¿Y dónde queda la estrella que ya casi alcanzábamos? La respuesta es simple y sencilla: t odo queda en suspenso, incluso en la nada. Pero ¿Por qué? ¿Por qué justo ahora cuando todo parecía florecer? ¿Por qué en este preciso momento y no en un tiempo futuro? ¿No pudo haberme encontrado esta situación en un estado de más sosiego? Como se están dando las cosas, el futuro no parece muy alentador, las consignas no son satisfactorias, y los impulsos externos no son alicientes para enfrentar la crisis que cada ser terrenal lleva. Todo parece aproximarse a un estado desenfrenado de incertidumbre con un fuerte aire de desazón y pesadumbre permanentes. Parec...